Temuco, 21 de mayo de 2025
La edición 2024 del Termómetro Laboral de La Araucanía, elaborada por el Observatorio Laboral de la Universidad de La Frontera y la Subsecretaría del Trabajo, revela un escenario laboral con persistentes brechas estructurales y altos niveles de informalidad. Pese a ligeros avances en ocupación y participación, la región continúa liderando negativamente en tasas de desocupación e informalidad a nivel nacional.
Durante el año 2024, La Araucanía mostró signos de reactivación, pero sin lograr traducirlos en mayor generación de empleo formal. Uno de los factores más críticos es la baja incorporación de tecnologías en sectores productivos clave y la concentración del empleo en ocupaciones de baja calificación y escaso valor agregado.
Según el informe, las ocupaciones elementales y los trabajos por cuenta propia —caracterizados por su baja tecnificación— siguen siendo predominantes. A esto se suma que el 37,3% de los ocupados lo hace en condiciones informales, con mayor presencia en microempresas y trabajos unipersonales, donde más del 80% de las personas no cuenta con acceso a seguridad social.
La estructura económica regional aún se apoya fuertemente en el sector servicios, destacando comercio, transporte y salud, pero sin un correlato en la creación de empleos tecnológicos o de alta especialización. La industria manufacturera —clave para el desarrollo tecnológico y la automatización— muestra apenas un 10% de participación en el empleo regional, con una informalidad cercana al 45%.
En este contexto, el informe recomienda diversificar la matriz productiva regional y fortalecer las capacidades tecnológicas, especialmente a través de la profesionalización de las MiPymes y del impulso a empleos formales con mayor contenido digital. También se enfatiza en la necesidad de políticas activas de empleo que integren a mujeres, jóvenes y adultos mayores, quienes enfrentan mayores barreras para insertarse laboralmente, muchas veces por falta de competencias tecnológicas.
A nivel de prospección, se espera una reactivación en el rubro de la construcción para 2025, sin embargo, el desafío sigue siendo sostener esa demanda laboral más allá de las fases constructivas, integrando a sectores como el desarrollo digital, la automatización y la economía verde.
El escenario laboral de La Araucanía exige una mirada estratégica de largo plazo que incluya reconversión digital, formación técnica avanzada y un fomento decidido a empleos de mayor calidad y sostenibilidad. El tránsito hacia una economía más tecnológica y formal sigue siendo una tarea pendiente para el desarrollo integral del sur de Chile.
Puedes descargar el informe aquí: TERMÓMETRO LABORAL AMPLIADO 2024
